Fundación de La Paz Centro

Todos o casi la mayoría de los paceños hemos creído que la fundación de nuestro pueblo fué en enero de 1610, hasta la wikipedia dice eso. Pero según recientes documentos citan que la fundación es en otra fecha lean el artículo escrito por el Historiador paceños Reynaldo Hernández.

mapa la paz centro
La versión  oral  recogida por el Dr. Julián N. Guerrero  en su obra Monografía de León  afirma que La Paz Centro fue fundada en Enero de 1610 por la emigración de los caminantes  que abandonaron León Viejo huyendo de la erupción del volcán Momotombo,  decidiendo no continuar  la ruta y fundar un nuevo  poblado, siendo su fundador el rico hacendado Don Nicolás de la Torre. De igual manera presume que tuvo su asiento original en  La Paz Vieja.  Esta versión no ha sido confirmada, no existen vestigios de ruinas en los alrededores ni tampoco evidencias del supuesto  fundador.

Sin embargo, investigaciones respaldadas por estudios del prestigiado erudito Carlos Molina Arguello  publicadas en 1962  en el articulo "Poblaciones fundadas en Nicaragua durante el Siglo XVII" extraído de documentos del Archivo General de Indias y foliado por la Audiencia de Guatemala confirman otra versión distinta,  considerada científica por la veracidad de documentos de la época y por corresponder con otros acontecimientos fidedignos y contemporáneos como la fundación de otros pueblos y ciudades que han sobrevivido hasta la fecha.   Este testimonio fundacional de nuestro pueblo fue brindado el 8 de Enero de 1653 por el Gobernador de la Provincia de Nicaragua Don Andrés Méndez de Arbieto y Ozaeta  ante el escribano que lo certificó,  teniendo  como antecedente la fundación del pueblo naboria de  La Santísima  Trinidad del Valle del Pliego,  hoy Pueblo Nuevo , en el  Departamento de Estelí.

Dicho testimonio sobre la verdadera fundación  de La Paz Centro es lo suficientemente convincente y dotado de información  precisa que no da lugar a dudas sobre la afirmación de lo sucedido. Dice textualmente lo siguiente:

"Poco meses debieron haber seguido al comienzo de aquella población  de naborios de la Nueva Segovia (Pueblo Nuevo), cuando se pudo ver nuevamente empeñado al Gobernador en la erección de otro pueblo, esta vez en las cercanías de la ciudad de León. Se iba a ello no solamente por los motivos ya señalados de hacer que aquellos indios naborias, vagabundos y mal contentos tuviesen orden y policía , sino también por otros más particulares derivados de las circunstancias y necesidades  que se ofrecían en el paraje a poblar, el lugar que hasta entonces era conocido como "el desierto de Nagarote".

En el Camino Real que iba de la ciudad de León a la de Granada, ocurría que desde  aquella ciudad  al pueblo de Nagarote había diez leguas  de despoblado. En esta parte, por no tener los caminantes albergue ni manera alguna de repararse, se padecían grandes desavíos y pérdidas en las recuas, lo mismo durante el invierno con los aguaceros como en el verano con el gran solazo, y todo en grave perjuicio del comercio que se movía entre ambas ciudades. La  fatiga que producía el paso del despoblado de Nagarote era causa de que los viajeros e indios que les  acompañaban  enfermaran y se tuviesen no pocas muertes., como la que un tiempo atrás, entre otras, le había sobrevenido al Provincial de San Francisco Fray Juan Tercero.

Por otra parte,  todas las veces, no poco frecuentes, que se hacia esta jornada de diez leguas de despoblado, cuando los señores obispos, gobernadores, corregidores  y otras personas graves la habían de pasar,  los indios circunvecinos,  principalmente de los pueblos de Subtiaba, Quezalguaque  y Nagarote, padecían continuo trabajo. En tales ocasiones iban estos a dicho monte a hacer ranchos y enramadas, cargando provisiones, sillas, piedras de moler, cántaros y cuanto era menester  en el avío de aquellos viajeros. A los pobres indios que resentían este trabajo, forzados, se les hacía ir a servir y asistir en aquel despoblado, caminando, cargados tantas leguas de sus pueblos.

palillonas la paz centro
En el remedio de tantos inconvenientes y desconsuelo que para todo género de gentes se tenía en aquel desolado trayecto, y para alivio de lo que padecían aquellos indios, muchos vecinos de la ciudad de León, comerciantes, religiosos y viajeros de toda condición y suerte hicieron manifiesto al Gobernador Arbieto lo mucho que convenía hacer una población de indios en  el comedio de aquel mal camino. Y con lo que también se representó ante el mismo por los pueblos de Subtiava, Nagarote y Quezalguaque para aligerar el sufrimiento de los indios sus vecinos que se ocupaban en aquellas jornadas, el Gobernador estimó justo y oportuno cuanto se le informaba y pedía, e inmediatamente proveyó el que se pusiese en ejecución lo solicitado.

El en persona, acompañado de sujetos de toda capacidad y cristiandad, salió a reconocer el terreno, parte y lugar donde se podía hacer  más cómodamente aquella población. Reconociose como el más indicado un cierto paraje, cerca de un río y ojo de agua, que distaba  "un tiro de mosquete" del camino real y que podía ser cómodo transito en la  mitad de lo que debía de andar del pueblo de Subtiava al de Nagarote.

Y en su conformidad , vuelto que fue a la ciudad de León, mandó despachar comisarios en busca de los indios naborias que huidos vagaban por diferentes partes, en las haciendas, barrancas y sitios ocultos de la provincia; con ordenes escritas y de palabra para prenderlos y traerlos a su presencia, sacándolos de donde  estuviesen, destruyéndoles y quemándoles los ranchos y chozas. Y  para que  "con mayor viveza" se hiciese este servicio que tanto importaba al bien general, se vio al propio Gobernador salir personalmente por diferentes partes en seguimiento de esta diligencia.

Traídos que fueron a la ciudad de León algunos de los indios vagabundos y malcontentos que se buscaron, principalmente de los  que en buena cantidad merodeaban por el pueblo de Managua y sus contornos, el Gobernador Arbieto trató de convenirlos para la nueva población, estimulándoles al orden de sus  vidas, inclusos con incitaciones que les hizo para que se casaran.

Y estando así todo dispuesto, salió Don Andrés de Arbieto de la ciudad de León con mucha gente de trabajo y otras personas y amigos que le acompañaron,  llevando consigo a los dichos indios naborias, y por delante cantidad de maíz, carne, queso y todo género de bastimentos, así como también regalos, yuntas de bueyes, hachas,  machetes, macanas y todo cuanto era necesario para aquella población, todo lo cual el mismo Gobernador había hecho comprar sin reparo alguno de gastos y de su propio y personal peculio. Se llegó a aquel monte y se hizo alto en el lugar anteriormente señalado y, como lo había hecho en las demás poblaciones que por su esfuerzo  se levantaron en la provincia, tomó una cruz en los hombros y la plantó en nombre de Dios y de su  Majestad, dando nombre a aquel nuevo pueblo, que se hizo llamar  SAN NICOLAS DEL VALLE DE SOLIS.  Y al punto, con particular gusto de aquellos indios, comenzaron a derribar maderas para hacer sus viviendas y principalmente una casa grande para descanso y reparo de los viajeros. El Gobernador asistió todo el tiempo necesario a esta población de San Nicolás  "para dar calor y ayuda a semejante obra", permaneciendo durante muchos días bajo una humilde choza.

Y después de dejar dispuesto un cabildo, se volvió a la ciudad de León. Pero como aquellos indios eran pobres sin tener nada con que sustentarse, antes les dejó todo lo necesario de maíz y demás legumbres para que pudiesen  pasar hasta tanto se hallasen establecidos en forma  y cogiesen sus cosechas, así como de cuanto necesitaban para que en adelante fuesen fabricando hasta ponerse en estado de todo género de viviendas.

Algunos meses más tarde, por Agosto del año siguiente de 1653 el pueblo de San Nicolás del despoblado de Nagarote contaba con buen numero de avecindados de aquellos indios llegados de diferentes pueblos, viviendo ya allí con sus mujeres y familias los más de ellos, con sus casas y milpas; terminada ya la casa del cabildo y otra de paja con su corredor y dos aposentos para albergue de los caminantes, y enfrente de ella, en la plaza, una casa grande de paja, embarrada, para la iglesia, con  su altar  dentro formado por una cruz alta de madera, y a  la redonda de aquella plaza seis casas, también pajizas, de vivienda de aquellos indios, y otras cuatro empezadas, con horcones y telares de madera, en que trabajaban"
(Rev. Conservadora No.27:40-42)

No se da fecha en la fundación de este pueblo; pero en 8 de Enero de 1653 el Gobernador de Arbieto  certificaba ante el escribano el haberlo efectuado en las circunstancias que se refieren. El hecho debió ocurrir poco antes , pasadas ya las lluvias y quizá en los días gratos y frescos de Diciembre. (íd:44)

A todas luces se nota que el relato anterior fue elaborado como testimonio de un hecho reciente  acontecido en circunstancias de la época,  con espacio y tiempo limitado, con el único propósito de informarlo y encauzarlo en la  memoria de un gobernador más  de la provincia de Nicaragua, sin pretensiones de explorar especulaciones futuras.

Más adelante, en la misma revista se aclara que este pueblo fundado con el nombre de San Nicolás del Valle de Solís se conoce actualmente como La Paz Centro, siendo oportuno corregir el error histórico distorsionado y sin fundamento que somos producto de la emigración de la gente que huyó de la erupción del volcán Momotombo en 1610 pues son fácilmente comprobables todos los acontecimientos que antecedieron a nuestra fundación y demostrables la secuencia de documentos y  testimonios del momento recogidos en detalle. El testimonio presentado  merece todo nuestro respeto y la obligación moral de tomarlo como verdadero,  en apego a nuestra verdadera historia.


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